La extorsión se consolidó como una de las amenazas más persistentes para el sector panadero en el Perú. Panaderías de barrio y negocios familiares operan bajo presión por el cobro de cupos, en un contexto donde la competencia es alta y los márgenes suelen ser estrechos.
El problema no se limita a una ciudad. Los panaderos advierten que las exigencias de dinero se replican en distintas regiones y que, en los casos más graves, terminan en cierres definitivos. “Esto dificulta la labor, trabajar tranquilo”, explicó Pío Pantoja, presidente de Asociación Peruana de Empresarios de la Panadería y Pastelería (ASPAN), en declaraciones a Buenos Días Perú de Panamericana Televisión.
La situación se hizo visible en la antesala del Día Nacional del Pan, que el gremio celebró con preocupación. Según Pantoja, la extorsión golpeó la continuidad de cientos de negocios y alteró la estructura de costos, al sumar un gasto ilegal a una actividad que ya enfrenta alzas y variaciones en insumos y servicios.
Cerca de 2.400 panaderías cerraron en los últimos cinco años por extorsión
El gremio panadero reportó 2.400 panaderías cerradas en los últimos cinco años por efecto de la extorsión en el país. Pantoja detalló que el impacto se registró “a nivel nacional”, con menciones específicas a Lima y a los conos de la capital, donde describió una “extorsión pequeña, pero hay”.
En el norte, el dirigente señaló que la presión se sintió con fuerza en Trujillo y Lambayeque, zonas donde, según su testimonio, se concentró una mayor intensidad de amenazas y cobros. En esos casos, indicó, la actividad se vio forzada a interrumpirse por temor a represalias, aunque remarcó que muchos panaderos intentaron sostener la producción pese al riesgo.
La extorsión, añadió, se superpuso a otros problemas del rubro. “Uno de los grandes problemas que tiene el sector panificador, porque tiene muchos, es el tema de la extorsión delictiva”, afirmó Pantoja. En ese mismo tramo de declaraciones, también mencionó la existencia de “extorsión de funcionarios públicos”, sin detallar casos específicos.
Panaderos pagan cupos de hasta S/30 diarios a extorsionadores
Las modalidades descritas por el representante del gremio combinan cobros periódicos y pagos iniciales elevados. Pantoja indicó que los delincuentes suelen exigir 20 o 30 soles diarios en algunos casos, aunque el monto puede variar. “Eso es relativo”, precisó al describir que hay situaciones en las que piden más.
El mayor golpe, según el dirigente, aparece al inicio del hostigamiento: “siempre empiezan con un monto grande para poder inscribirse”. En sus declaraciones, afirmó que en la primera exigencia se llegó a pedir 20.000 o 30.000 soles. También sostuvo que, ante estos casos, se realizan denuncias y que “la policía felizmente está ayudando”.
El pago de cupos afecta directamente la estructura de costos de las panaderías, sobre todo por la rentabilidad limitada del rubro. “Muchas panaderías ganan poco por la alta competencia que tenemos y estar aportando aún a estos delincuentes dificulta poder seguir trabajando tranquilos”, advirtió Pantoja.
Sobre el precio del pan, el representante del sector evitó atribuirle un ajuste automático a la extorsión. Señaló que el valor final “está sujeto de acuerdo a la oferta y la demanda” y que cada negocio fija su precio según sus costos. “Eso va a depender de otros factores, no necesariamente las extorsiones”, concluyó.
Números de emergencia ante extorsión
- Central 111 de la Policía Nacional del Perú (PNP): servicio gratuito y confidencial disponible las 24 horas para denunciar extorsiones y otros delitos; permite enviar audios, videos y pruebas, y está conectado con la Central de Emergencias 105.
- Línea 1818: número de emergencia para reportar casos de extorsión a nivel nacional.
- Celular 942 841 978: contacto directo habilitado para denuncias de extorsión.
- Comisarías PNP: puntos de denuncia presenciales disponibles en cada distrito del país para reportar estos delitos.



